PREOCUPACIÓN POR LA PROTECCIÓN DE LOS CETÁCEOS EN EL SUROESTE DE TENERIFE

in Blog
Visto: 511

La Federación Ecologista Canaria Ben Magec-Ecologistas en Acción sigue manifestando su oposición frontal al Puerto de Fonsalía. Este proyecto de macropuerto estaría destinado a usos comerciales, deportivo y pesquero, y se pretende construir en Guía de Isora, entre los núcleos costeros de Alcalá, Playa de San Juan y la carretera TF-47, en el Suroeste de Tenerife (Islas Canarias). Estaría ubicado en pleno centro de la Zona de Especial Conservación (ZEC) “Franja Marina Teno-Rasca” que abarca unos 22 kilómetros de largo en el área que se extiende desde Punta El Fraile (Teno) a Punta Salema (Rasca, Las Galletas), área que ha sido recientemente reconocida como Lugar Patrimonio de Ballenas (World Heritage Site en inglés).

En declaraciones a prensa del consejero de Planificación del Territorio, Patrimonio Histórico y Turismo de Cabildo del Cabildo tinerfeño, José Gregorio Martín Plata, y del consejero delegado de Turismo de Tenerife, David Pérez, mencionan que “entre los beneficios para un destino de ser designado como Lugar Patrimonio de Ballenas se encuentran los de permitir hacer campañas efectivas de marketing y promoción del destino; el aumentar el número de visitantes y los ingresos de los proveedores de turismo; la gestión sostenible de los recursos marinos y terrestres, así como el impulso del conocimiento a la historia, el medio ambiente y la identidad cultural del sitio”. Para el movimiento ecologista estas declaraciones les hace poner en duda la apuesta por defender este territorio y a los seres que en él viven ya que indican la intención de aumentar el número de visitas a la zona, lo que podría provocar que la vida y el hábitat de los cetáceos se vean seriamente afectados.

Según datos oficiales, la actividad de observación de cetáceos y asociadas, tuvo en el año 2019 más de 1,4 millones de turistas, generando unos ingresos de unos 42 millones de euros. La federación ecologista canaria Ben Magec se muestra preocupada ante la posibilidad de que esta certificación, mal gestionada, más allá de velar por la mejora de la conservación, intensifique la presión preexistente en la zona. Los ecologistas consideran que es necesario mantener la actividad sin pretender forzar la máquina, no vaya a ser que acaben matando la “gallina de los huevos de oro”.

La Franja Marina Teno-Rasca alberga una de las pocas poblaciones residentes de calderón tropical del mundo, de delfines mulares, así como otras 20 especies de cetáceos. El intenso tráfico marítimo que se desarrollaría es ya un serio problema en otras partes de esta ZEC por los daños y muertes debido a frecuentes colisiones, así como el estrés que produce a estos seres la contaminación acústica que afecta al equilibrio de su población, y los constantes vertidos contaminantes. Además, en esta zona hay áreas críticas de tortuga verde, así como tortuga boba, amenazadas de extinción; hábitats y especies protegidas de praderas submarinas de sebadal, arrecifes costeros, invertebrados marinos, y guinchos y charranes en los litorales, entre otras especies.

Para Ben Magec-Ecologistas en Acción, la zona continúa en riesgo ambiental y ecológico debido al proyecto de construcción de la infraestructura portuaria de Fonsalía. Un proyecto incompatible con la protección del espacio y sus valores naturales, ya que se pretende instalar un dique para el puerto comercial de 739 metros de longitud que albergaría 4 buques con la posibilidad de que en su tramo final se pueda habilitar cuatro alineaciones de entre 115-175 metros para atraque de cruceros. Contempla también dos explanadas con capacidad para 820 turismos, 297 camiones o plataformas, además del edificio de la Estación Marítima que ocuparía 4.000 m² y contaría con 270 plazas de aparcamiento.

La dársena deportiva dispondría de un dique de abrigo curvo de unos 840 metros y una explanada de 5,5 hectáreas para zona de ocio y pantalanes flotantes para más de 460 embarcaciones. Un canal de unos 65 metros de anchura separaría el dique curvo y el de abrigo de la dársena portuaria, y la plataforma de terrenos para el atraque de yates de gran eslora y el servicio de varadero.

Estaría unido a la costa por un puente de 122 metros de longitud con cuatro carriles de circulación y aceras laterales para el tránsito peatonal. Incluye también la construcción de una dársena para uso pesquero.

Según la Federación Ecologista, como se puede observar todas estas cifras MACRO, van en contra de la protección de un área ambientalmente sensible, en la que existe una población residente de unos 200 calderones tropicales única en el planeta que muestran además comportamientos singulares, diversas especies de cetáceos y varias de delfines. Una zona que además es una importante ruta migratoria de estas especies.