Más de 25 entidades cívicas piden al Gobierno que declare la “emergencia climática” con 10 demandas

in Blog
Visto: 346

Reclaman un ritmo de reducción de las emisiones de gases superior al 7 % al año y la plena descarbonización de la economía en el 2040.

Más de 25 organizaciones cívicas y ecologistas, entre ellas Ecologistas en Acción, exigen a los futuros gobiernos central, autonómicos y locales que declaren el estado de “emergencia climática” y actúen en consecuencia. La gravedad de la situación climática y ecológica exigen “una actuación rápida y contundente para evitar los peores escenarios indicados por la ciencia”, señalan estas entidades.

“La legislatura debe contar con medidas concretas y valientes que velen por el interés general y que no estén al servicio de petroleras, multinacionales y otros lobbies”, señala Mario Rodríguez, director ejecutivo de Greenpeace.

“España puede liderar la industria verde, tiene los recursos y es uno de los países que se verá más afectado por los efectos del cambio climático”, advierte el portavoz de Extinction Rebellion, Nicolás Eliades, quien considera que los políticos no tomarán medidas “hasta que no nos encontremos en el momento más fatídico”.

“Nuestra casa está ardiendo y no vendrá ningún bombero a apagar el fuego, solo estamos nosotros”, añade Eliades.

Huelga, el día 24

Manuela Martín, portavoz de Fridays For Future, ha aprovechado este llamamiento para recordar la próxima huelga por el clima a nivel mundial que tendrá lugar el próximo viernes 24 de mayo, algo que “debemos hacer por las generaciones venideras, que puede que no sepan lo que es un koala, un oso polar o el lince ibérico”.

La importancia de la educación ambiental entre los jóvenes fue destacada por Mercedes Ruiz (Teachers for Future), ya que “existen currículums desnaturalizados que dedican más tiempo a los sectores económicos que al contacto con la Naturaleza” .

Ecologistas en Acción se ha unido con diferentes colectivos para dejar constancia de la gravedad de la situación actual. “La urgencia climática alienta a hacer este llamamiento coordinado para exigir que las instituciones europeas y el Gobierno español, así como los gobiernos de las distintas comunidades autónomas y ayuntamientos coordinados con todos los grupos políticos, estén a la altura de las necesidades que exige el momento”, expone.

Tras el parlamento británico, diversas instituciones europeas ya han decretado la alerta climática. El Govern catalán, por ejemplo, lo hizo la semana pasada, y lo acompañó de la promesa de modificar la actual regulación sobre renovables.

Este tipo de iniciativas han sido promovidas por los movimientos estudiantiles que reclamar una acción decidida de las administraciones para luchar contra el calentamiento del planeta, pero en España están teniendo el apoyo de múltiples entidades sociales.

La propia ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, se manifestó también favorable a que el nuevo Congreso recién salido de las urnas asuma este mismo compromiso.

En declaraciones a este diario declaró: “será interesante confirmar hasta qué punto el nuevo Parlamento español salido del 28-A es capaz de debatir, con madurez y con la altura de miras requerida, una declaración semejante y un compromiso en favor de acelerar la adopción de la Ley contra el Cambio climático, la fijación de objetivos y la integración transversal de cada una de las decisiones que pasen por nuestra Cámara”.

Las organizaciones piden que en la nueva etapa política se declare, de manera inmediata, la emergencia climática y se tomen las medidas concretas necesarias para reducir rápidamente a cero neto las emisiones de gases de efecto invernadero, en línea con lo establecido por la ciencia y bajo criterios de justicia climática.

“Evitar que la temperatura global se eleve por encima de 1,5 °C debe ser una prioridad de la humanidad”, recalcan. “Es necesario reducir con carácter urgente las emisiones de CO2eq (equivalente de carbono), reajustando la huella ecológica a la biocapacidad del planeta”, añade.

Planeta en peligro

“El planeta, así como los seres vivos y los ecosistemas, se encuentran en grave peligro, y prueba de ello son los recientes informes sobre el estado de la biodiversidad del IPBES y sobre el calentamiento global de 1,5 ºC del IPCC, que alertan de un rumbo que lleva a la extinción de una gran parte de los ecosistemas terrestres”, exponen.

Un millón de especies están en amenazadas por la actividad humana. “No responder ante la crisis ecológica y civilizatoria supondría la muerte de millones de personas, además de la extinción irreemplazable de especies imprescindibles para la vida en la Tierra, dadas las complejas interrelaciones ecosistémicas, señalan estas organizaciones”.

Lograr estos objetivos requiere necesariamente, según estos grupos, lo siguiente:

1) Que los gobiernos digan la verdad acerca de lo urgente que es nuestra situación actual, asumiendo que el primer paso para solucionar un problema es admitir el diagnóstico de la comunidad científica. Los medios de comunicación tienen un papel fundamental para transmitir esa realidad.

2) Proponen que se declare la emergencia climática pero acompañándola de compromisos políticos reales y vinculantes mucho más ambiciosos que los actuales, con la consiguiente asignación de recursos para hacer frente a esta crisis.

3) Garantizar reducciones de gases de efecto invernadero anuales superiores al 7 %, así como detener la pérdida de la biodiversidad son la única respuesta posible para evitar un colapso de todos los sistemas naturales, incluido el humano.

4) Abandonar los combustibles fósiles, apostar por una energía 100 % renovable y reducir a cero las emisiones netas de carbono lo antes posible de manera urgente y prioritaria, en línea con las indicaciones del informe del IPCC para limitar el aumento de las temperaturas globales a 1,5 ºC.

5) Proponen emprender los planes de actuación necesarios: frenar las nuevas infraestructuras fósiles (centrales, exploraciones, grandes puertos...); reducción de los niveles de consumo y del transporte; cambio de modelo energético; reorganización del sistema de producción; educación, además de otras medidas contundentes. Todo esto debe quedar reflejado en la Ley de Cambio Climático y Transición energética y en el Plan Nacional Integrado de Clima y Energía.

6) Señalan que la justicia y la democracia deben ser pilares fundamentales de todas las medidas que se apliquen, por lo que han de crearse los mecanismos adecuados de participación y control por parte de la ciudadanía para abordar las cuestiones sociales difíciles y para formar parte activa de la solución mediante la democratización de los sistemas energéticos, alimentarios, de transporte, etc. En estos procesos se debe garantizar la igualdad de género en la toma de decisiones.

7) Adoptar medidas urgentes para frenar la extinción masiva de especies y para acabar con la pérdida de biodiversidad, la especulación financiera de la naturaleza, el extractivismo insostenible y la desmedida mercantilización de las materias primas y los comunes.

“Estamos deforestando los bosques, destruyendo los deltas, las marismas, los arrecifes de coral, los manglares, contaminando los océanos, los ríos, agotando los acuíferos. Nuestra supervivencia depende de estos ecosistemas que son la esperanza y la salvación para toda la vida en nuestro planeta”, alertan.

8) Realizar un giro de 180 grados en las políticas comerciales internacionales, acabando con la firma de tratados de comercio e inversión que ahondan la problemática del aumento de gases de efecto invernadero vía incremento del transporte marítimo interoceánico, así como de la aviación civil, que dificultan la lucha contra el cambio climático a través de las cláusulas de protección de inversiones (ISDS).

9) Las medidas de mercado no pueden sustituir la adecuada planificación de la transición ecológica.

10) Los países empobrecidos son los menos responsables de la degradación planetaria. Sin embargo, son a su vez los países más vulnerables a las consecuencias de esta ruptura de los límites. Los países más enriquecidos son quienes acumulan una mayor deuda ambiental, por ello y atendiendo a los criterios de justicia climática, deberán ser países como los europeos los que deban adquirir unos compromisos mayores. Se hace necesario revertir el hecho de que el 20 % de la población mundial absorbe el 80 % de los recursos naturales.

Las entidades que apoyan este llamamiento son 2020 Rebelión por el clima, Amigos de la Tierra, Asociación Despierta, CGT, Climate Reality Project, Contra el Diluvio, Ecologistas en Acción, Extinction Rebellion Spain, Foro transiciones, FRAVM, Fridays For Future, Fundación Vida Sostenible, Greenpeace, InspirAction, La Transicionera (Sevilla), Madres por el clima, ATTAC, Observatorio de la Sostenibilidad, Plataforma por un Nuevo Modelo Energético, Red Ecofeminista, SEO/BirdLife, Sustenta, Teachers for future Spain, Unión Sindical Obrera (USO) y WWF España.