La historia de La Vinca comienza en julio de 1984, en el seno del Colegio Martín Cobos, actual C.E.I.P. Villa de Firgas. Ese verano, alrededor de cuarenta personas participaron en una convivencia en la Casa Forestal–Refugio de Inagua, en La Aldea, donde nació el compromiso de continuar organizando actividades en contacto con la naturaleza durante el curso escolar.
Una vez iniciado el curso 1984–1985 se celebró El día de Inagua, con una exposición de trabajos, la presentación de la memoria y un audiovisual. En diciembre se repitió la actividad en Inagua y comenzó a tomar forma la idea de crear un colectivo dedicado a promover actividades en la naturaleza.
Las primeras acciones se coordinaron desde la antigua Escuela Unitaria del Barranco de Las Madres. Allí se planteó formalmente la creación del Grupo Ecológico La Vinca, que con el tiempo pasó a integrarse en Ecologistas en Acción.
Durante estas más de cuatro décadas, La Vinca se ha implicado en la problemática medioambiental y cultural de Canarias, especialmente en los municipios del norte de Gran Canaria. El colectivo forma parte de la Federación Ben Magec–Ecologistas en Acción de Canarias y de la Confederación Ecologistas en Acción, manteniendo además una colaboración constante con organizaciones sociales, vecinales, juveniles y deportivas.
La asociación reúne a cerca de doscientas personas que colaboran en su sostenimiento, participan en la vigilancia de la legalidad medioambiental y disfrutan de una amplia programación de actividades de ocio, educación ambiental y tiempo libre.
La Vinca ha participado en campañas para frenar las extracciones de picón en el Montañón Negro, recuperar la Selva de Doramas, defender el litoral canario, detener las extracciones de piedra y el proyecto escultórico de Chillida en Tindaya, impulsar el desarrollo sostenible y apoyar el movimiento Canarias Tiene un Límite, entre muchas otras iniciativas.
Seguimos pensando globalmente y actuando en lo más cercano, porque otro mundo es posible.

