DENUNCIAMOS LA TOTAL FALTA DE CONTROL EN LA RESERVA NATURAL ESPECIAL DE AZUAJE

Visto: 977

Desde el colectivo La Vinca Ecologistas en Acción, se da una vez más la voz de alarma por la situación de inacción, sobrecarga, descontrol y abandono que está sufriendo la Reserva Natural Especial de Azuaje, que cada fin de semana se ve “invadido” por cientos de personas superando ampliamente la capacidad de carga de este único y frágil espacio natural protegido, ubicado entre los municipios de Firgas y Moya.

Durante el último fin de semana incluso se han llegado a producir acampadas en el cauce del barranco, lo que viene a demostrar de manera fehaciente, que las instituciones públicas con responsabilidad en el control, cuidado y mejora de la zona, Cabildo de Gran Canaria, tanto desde la Consejería de Medio Ambiente y Emergencias como desde el Consejo Insular de Aguas, y los Ayuntamiento de Moya y Firgas, “pasan por completo de este espacio protegido, dándoles lo mismo que haya saturación de personas en el espacio natural, que se dañe su flora y fauna, que se tiren basuras en charcos y veredas… Las tres instituciones miran hacia otro lado y mientras tanto la Reserva Natural Especial de Azuaje (C-4) está cada vez más deteriorada”.

Los ecologistas “creen que situaciones como las sucedidas este fin de semana con personas acampando en el cauce público del barranco suponen además un riesgo importante para las personas que llevan a cabo esta actividad ilegal, ya que estábamos en situación de alerta por fenómenos meteorológicos y unas posibles lluvias en la zona cumbrera podían haber hecho crecer el barranco y provocar graves daños personales, pero ni el posible peligro para la vida de las personas ha hecho que las instituciones se movilicen”.

El Barranco de Azuaje fue declarado por la Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias como Parque Natural de Doramas y reclasificado con la aprobación el 16 de noviembre de 1994 de la Ley de Espacios Naturales como Reserva Natural Especial.

El Plan Director de este espacio, aprobado definitivamente con fecha 2 de junio de 2004, recoge en su punto 7. Usos Globales e Intensidad de Uso, que el tipo de uso Recreativo es de intensidad baja, moderada potencialidad y con altas limitaciones para el uso. Por ello, los ecologistas norteños se plantean “Siendo esto así, ¿a qué espera el Cabildo de Gran Canaria para actuar? La dejación de funciones puede suponer un presunto delito por dejación y/o negligencia, estando en juego un biotopo único e irrepetible”.

Azuaje alberga muestra de hábitats amenazados y singulares en Gran Canaria, como son un reducto de laurisilva y el dulceacuícola. Además, hay también buenas muestras de hábitats rupícolas, en las escarpadas laderas del barranco. La flora cuenta con varias especies amenazadas pertenecientes a géneros propios de laurisilva y, en general, con abundantes endemismos. También resultan de gran trascendencia los abundantes restos de fósiles (moldes, etc.) que aparecen en distintos lugares de las laderas del barranco. Destaca igualmente por sus características el espectacular tramo del barranco de gran belleza e interés paisajístico. Además, la presencia continua de agua por su cauce, a modo de pequeño riachuelo, que le confiere características naturales únicas, a la vez que le hace especialmente atractivo para las personas que se acercan a visitarlo.

Desde La Vinca Ecologistas en Acción se considera “LAMENTABLE como se está tratando por parte del Cabildo de Gran Canaria y los ayuntamiento de Firgas y Moya a este espacio natural, con total dejación de su responsabilidad de custodia y salvaguarda del mismo, preguntándose ¿dónde están los Agentes de Medio Ambiente e incluso la Policía Local?, ya que situaciones como esta que se denuncia, pueden poner en riesgo los motivos que han llevado a su protección e incluso la vida de personas”.

“Desgraciadamente este tipo de acciones contra los recursos naturales se viene produciendo también en otros espacios naturales protegidos y lugares de interés natural de nuestra isla, como Los Tilos de Moya, Barranco de Los Cernícalos, Roque Nublo, Charco de Las Palomas, Charco Azul…, donde la falta de vigilancia y control existente les está llevando a una situación peligrosa para su conservación, especialmente ahora que estamos en plena temporada de nidificación de aves, que necesitan entornos tranquilos, limpios y lo más naturales posible”.