BEN MAGEC DENUNCIA EL ALTO IMPACTO AMBIENTAL DE LAS OBRAS DE LA CENTRAL CHIRA-SORIA, ALGO QUE YA ADVIRTIERON EN SUS ALEGACIONES Y QUE LAS ADMINISTRACIONES LOCALES NEGARON

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La Federación Ben Magec-Ecologistas en Acción quiere denunciar públicamente el elevado impacto que ya están teniendo sobre el territorio y el medio natural las diferentes actuaciones vinculadas a la central, confirmando lo que la organización señaló en las alegaciones presentadas a las distintas fases de información pública del proyecto de la central Chira-Soria. Las últimas en el Modificado II, donde el alcance de los daños estimados en el proyecto eran manifiestamente irreversibles para Gran Canaria.

En el estudio de impacto ambiental, la empresa Red Eléctrica Española impuso, con la connivencia del Gobierno de Canarias y Cabildo insular, su modelo de central de bombeo reversible y de transporte de la energía, saltándose incluso informes técnicos de estas instituciones que apostaban por aspectos como el tendido de evacuación soterrado.

Esta Federación hizo pública su posición contra este proyecto por considerar, entre otras razones, que los daños ambientales de su implantación suponían un daño irreparable a una zona de alto valor ambiental de la isla de Gran Canaria.

Pese a no contar con autorización de los organismos europeos, la empresa REE viene ejecutando a toda prisa distintas fases de este faraónico proyecto, como la construcción de las torres del tendido eléctrico en la zona de Cortadores, las pistas de acceso por el cauce del Barranco de Arguineguín y en el lateral del vaso de la Presa de Soria, sondeos, movimientos de tierra y desmontes en el Lomo de La Palma, entre otras actuaciones. Todo ello con graves afecciones al paisaje, la geomorfología y a especies de flora y fauna endémica protegidas, como ha ocurrido con palmerales en el asentamiento del Caidero, y dentro de espacios protegidos, cuatro de ellos incluidos en la Red Natura 2000, saltándose a las claras la legislación de protección de nuestro patrimonio natural.

En el momento actual todas estas obras se están ejecutando con importantes medidas de vigilancia por parte de la empresa, con guardias de seguridad privados que impiden el paso y el acceso, ocultando así los trabajos y los daños al medioambiente que estén pudiendo producirse.

En el caso de la Presa de Soria, han cerrado el paso por el camino público que cruza el muro del embalse y continúa hacia Chira. En el Lomo de La Palma se está ensanchando y ampliando la pista preexistente y se está construyendo con maquinaria pesada una gran explanada junto a la zona donde se repiten los sondeos geotécnicos. Se están arrancando comunidades de tabaibal y vegetación que no puede volver a reponerse porque han vaciado el suelo vegetal y la tierra, con las excavaciones, ha desaparecido. Se han colocado torres de iluminación alimentadas con generadores diesel, que además de contaminar la calidad del cielo nocturno, contaminan el aire de la zona.

Desde que se arrancó con el proyecto, REE ha triplicado el presupuesto que ya alcanza los 600 millones de euros. Nunca antes se ejecutó una inversión en obra de este tamaño en esta isla para poner al servicio de esta multinacional, nuestros bienes y recursos. En fechas próximas está previsto que se comiencen los trabajos con la dinamita: más de 3.000 kgrs. al día durante cuatro años, lo que según los organismos de salud del Gobierno Canario, provocará importantes daños a la calidad de vida de las personas del entorno de la central a lo largo del Barranco de Arguineguín.

El Cabildo de Gran Canaria ha anunciado recientemente la licitación de casi 5 millones de euros en obras de mantenimiento en la Presa de Soria, a través de la Comunidad La Lumbre de la que participa con más del 90% de las acciones, poniendo así gran cantidad de dinero público al servicio del proyecto de una empresa multinacional como REE.

El planeamiento insular y el Plan Energético de Canarias tienen previsto construir tres centrales hidroeléctricas más en esta isla (una en la presa de Las Niñas y dos en la cuenca de La Aldea), con los efectos ambientales directos e indirectos que implican, que apuntan a más consumo de territorio, recursos, paisaje…, en un continuo desarrollismo hacia el crecimiento infinito de la demanda energética que nos conduce al ecocidio.

Como los hechos están demostrando, este proyecto es incompatible con la conservación de los valores naturales, paisajísticos y culturales de la isla. De seguir adelante con el daño de las obras del bombeo reversible, Gran Canaria perderá para siempre uno de los barrancos que mejor representa los amenazados tesoros ambientales que contiene. A este respecto cabe preguntarse si nuestros espacios protegidos, figuras de protección como la Reserva de la Biosfera, Patrimonio Mundial o la propuesta de Parque Nacional, son solo publicidad al servicio de la industria turística, ya que se está demostrando que no sirven para defender y proteger nuestra naturaleza y nuestros recursos paisajísticos, históricos, ambientales…, más allá del puro reclamo propagandístico, al menos cuando una empresa transnacional como REE, quiere convertir nuestro territorio en su negocio particular.